jueves, 14 de febrero de 2008
¡¡¡El fin del mundo se acerca ya!!!
La ciencia ficción es un género literario y visual que surgió en la década de los años veinte del siglo pasado, en el cual se ven reflejados los bocetos de una realidad lejana, tomando en cuenta personajes fuera de lo común, escenarios, objetos, planetas, pero sobre todo, respeta la física cuántica y la química, aunque también se pasa por los güevos ciertas leyes. Su principal intención es dar un adelanto o una visión semejante de nuestra civilización confrontada por las nuevas tecnologías, hay cierta ruptura de la realidad pero aunque usted no lo crea se está acercando a ella.
Hay ejemplos claves en la literatura, cine, cómic, y que más, hasta en la música, basta con prestarle atención a las letras lisérgicas de Hawkwind, Cosmic Jokers, Gong o en la actualidad a los Flaming Lips o Secret Machines, Zoé no cuenta señores, el caso es que la mayoría de estas obras poseen un gran acierto sobre lo que está pasando y está por venir. Como muestra quiero presentar dos novelas hispanoparlantes que a su juicio podrán contradecirme o ignorarme. Ustedes dirán. Repito, sé que existen muchas, pero solo quiero hablar de estas dos, ya que consumimos sin querer y vivimos (la mayoría) en una ciudad aterradora con un gran nivel de sensibilidad sísmica.
"Garbageland" de Juan Abreu. Serie de relatos que nos narran el estilo de vida en una ciudad llamada Garbageland. Es un futuro muy lejano, los países de primer mundo han decidido depositar la basura de los productos que se consumen en el Caribe, poco a poco lo han ido tapando hasta formar una inmensa isla de basura en la cual los habitantes tienen que vivir bajo tierra, no pueden salir a superficie porque los rayos solares transmutados con aire tóxico les producen radiaciones irrefutables en la piel. Se alimentan de la misma basura, se han acostumbrado a comer materia prima, y a observar con extrañez a los grupos de turistas que visitan la isla en naves blindadas. Por otra parte, Abreu nos muestra el lado de la sociedad consumista, gente que tiene que beber cinco litros de coca-cola diarios para acceder a las ofertas de verano o pervertidos cibernautas que satisfacen sus deseos por medio de El Masturbador, una cámara sensorial donde el usuario introduce su órgano sexual y configura su copulación, escogiendo su modo y su personaje, puede coger con Hittler, Franco, Mussolini y muchos personajes históricos. Como último dato, Abreu se torna sensible con la gente de Garbageland mostrando objetos que tal vez pertenecieron a un pasado muy lejano, como una cinta de Beni Moré encontrada en la basura o lo que es la gloria y motivo de ritual y festejo en la isla: una manzana verde.
Aunque suene soso el hecho de que una isla sea tapada de basura, es más escalofriante pensar que todo el globo terráqueo pueda ser Garbageland.
La otra novela es "Mantra" de Rodrigo Fresán. Publicada bajo la colección "Escritores Del Año 0" que sacó Mondadori en el año 2000, Rodrigo Fresán decidió viajar a esta ciudad para escribir su novela. Dividida en tres partes: un hombre con un tumor en la cabeza del tamaño de una pelota de ping-pong y que solo recuerda su infancia al lado de Martín Mantra, un muerto que le escribe a su amada sobre su nostálgica estancia en Ciudad de México desde el Mictlán y por último un androide que viaja desde su zona hasta lo que fue Ciudad de México en busca de su padre.
¿y eso a mi que pinche Garage? ¿de donde me espanto o que tranza?
Lo que sorprende por su veracidad ficticia es la tercera parte del libro, el androide que quiere conocer a su padre, es un personaje que se ampara de su Computadora Santa Madrecita, la cual le dice que viaje a Nueva Tenochtitlan Del Temblor (¡ojo con eso!) que es un lugar donde los habitantes viven en el suelo y se arrastran todo el tiempo, ya que ahí nunca para de temblar, los habitantes más viejos les cuentan a los jóvenes que alguna vez fue una ciudad de grandes palacios y atracción turística, una bella ciudad, aunque ellos no la pudieron presenciar, los viejos que cuentan eso vendrían siendo (con exageraciones) nuestros nietos, no sabemos que nos deparará el futuro. Tal vez esta última referencia no es tan estremecedora, pero viviendo en una ciudad que está en constante cambio y en una sociedad de mentes manipuladas, lo más ilógico de una novela de ciencia ficción puede ser real.
Al mal paso hay que amputarle los pies. Hay que frenar este mal, y no me refiero a que dejemos de consumir o vivir con miedo, sino que hay que ser más conscientes en nuestro actos, reciclar la basura, estar prevenidos ante un sismo, NO DESPERDICIAR EL AGUA, si yo fuera presidente la primera instrucción que ordenaría sería cortar el agua y permitir el baño cada tercer día y máximo 10 litros , del mismo modo en los demás días se abastecerían litros solamente para beber, lavarse las manos y limpiar la mierda, todo restringido. QUE MAMÓN ME VÍ. Lo que sea menos ser presidente, que se me pudran los dedos por lo escrito.
No sé que pueda pasar. Si ni siquiera sé lo que me espera en los próximos 5 minutos.
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1 comentario:
¡Felicidades por el nuevo blog!
Paso de visita, pero sobre todo a dar gracias por gran información de Los Mox y sus lindas melodías.
Un abrazo.
pd-¡Pronto saldrán "Los 80 Éxitos de Las Bestias"!, y por supuesto os avisaré con mucho gusto.
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