lunes, 5 de mayo de 2008
Jesucristo García.
Año de 1984. Roberto Iniesta tenía 22 años de edad, seguía tocando con Dosis Letal aunque con ánimos bajos, ya que no tardaría en separar el grupo, pero aun así, con gran esperanza y sinceridad escribía canciones para poder llevarlas musicalmente algún día al estudio y grabar lo que sería la primera maqueta del grupo que formó y es respetado con honores en el callejón del rock: Extremoduro.
Después de tener pleitos con la gente sucia del estudio de grabación, pinches changos como les gusta picar oidos y aprovecharse de las bandas independientes, se parió el disco (ya que en el parto hay bastante esfuerzo), con ayuda del Uoho Antón hasta 1989 y re-lanzado hasta 1994 con el sonido que merece. Como buen disco debut, refleja la escencia inocente y a la vez violenta de una banda con agallas en el acorde y en la lírica, directa al sentimiento pero a su vez directa al desmadre, en pocas palabras: se porta bien pero se porta mal, da a conocer el status de vida y visión de una sociedad marginal, así como lo hicieron el Rebel´D Punk, Atoxxxico y Massacre 68. ¡¡¡Te pone al tanto de las cosas al gritar la verdad!!!
¡¡¡Orale Garage, al grano!!!
La primera canción que sobresalió de este album y cuya consecuencia fue un desastre polémico originado por la sociedad de doble-moral-hipócrita, es ni más ni menos que: Jesucristo García, que tal y como lo define Nuria Barba en su ensayo analítico de las letras de Extremoduro es: "El sufrimiento de un junkie igualado a la Pasión de Cristo." así como en la película "La Vida de Brian", aunque yo diría que es la desesperación por hacer acto de presencia social con doble disparo, ¿cuantos no existen? y sin necesidad de traer el pelo largo y la barba crecida.
Es una canción que me hiela la sangre cada que la escucho, no me canso, lo mejor es cuando se abre mi gaveta cinematographer y veo la película "Barrio" de Fernado León de Aranoa, la escena donde uno de los chicos está con su abuelo que es sordo y ante la situación conflictiva y deprimente le dice "¡Que suerte tienes cabrón!", prende la grabadora y suena parte de la canción, y que decir, lo mejor es cuando la ponen en los créditos, te prende y te hace un nudo en la garganta.
Como dijo Frank Zappa "Hablar de música es bailar arquitectura" al igual que Hendrix citó que "hablar de rock es como rebanar un pedazo de ola y llevártelo", se que es imposible describir el sonido pero a fin de cuentas se logra dar lo que sería un "sonido hablado". Empiezo por decir que la canción me crea escalofrío de pelo a pies al oir los acordes leves del inicio y la manera en que Roberto platica con voz de profeta biblico exorcizado:
Yo soy Jesucristo García,
y a mi no vienen a verme los enfermos,
a mi viene a verme la gente sana
y yo los pongo a todos ciegos.
Cuando tocan este pedazo en vivo entra en escena una especie de mesías satánico sin pelo y con la barba crecida y repleta de canas que viste con falda y se pone a recitar poemas malditos dando un énfasis desgarrante a las palabras. Suenan dos guitarras, un bajo, un teclado y una batería.
Terminado el sermón las guitarras empiezan a ponerle mas melancolía down-tempo a la canción y es cuando entona:
Concreté
la fecha de mi muerte con Satán.
Le engañé
y ahora no hay quien me pare, ya los pies.
Razonar
es siempre tan difícil para mí.
(se oye la batería a ritmo lento)
Qué más da
si al final todo me sale siempre bien, del revés.
(se calla todo y se queda sonando una sola guitarra a un ritmo rápido)
Nací un buen día,
mi madre no era virgen
no vino el rey, tampoco me importó
hago milagros, convierto el agua en vino
me resucito si me hago un canutito.
(los instrumentos suenan timidamente acompañando al ritmo principal)
Soy Evaristo, el rey de la baraja
vivo entre rejas, antes era chapista
los mercaderes ocuparon mi templo
y me aplicaron ley antiterrorista.
(ahora si ya entran todos los instrumentos y a un tono muy punk roquer corean de huevos)
¿Cuánto más necesito para ser dios, dios, dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
¿Cuánto más necesito para ser dios, dios, dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
(al terminar el ritmo se vuelve lento y con aire de tristeza, igual que en el inicio)
Y perdí
la cuenta de las veces que te amé.
Desquicié
tu vida por ponerla junto a mí.
Vomité
mi alma en cada verso que te dí ¿qué te di?
Olvidé
me quedan tantas cosas que decir ¿qué decir?
(otra vez se calla todo y se queda la guitarra en primera persona)
Por conocer a cuantos se margina
un día me vi metido en la heroína
aún hubo más, menuda pesadilla
crucificado a base de pastillas.
(vuelven a sonar muy leve los instrumentos acompañantes)
Soy Evaristo, el rey de la baraja
vivo entre rejas, antes era chapista
los mercaderes ocuparon mi templo
y me aplicaron ley antiterrorista.
(ahora se oye todo con más furia)
¿Cuánto más necesito para ser dios, dios, dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
¿Cuánto más necesito para ser dios, dios, dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
(y como toda buena canción: el coro se repite más veces y con un tono en aumento)
¡¿Cuanto más?!
¡¿Cuanto más?!
¡¿Cuanto más?!
¡¿Cuanto más?!
¡¿Cuanto más?!
¡¿Cuanto más?!
¡¿Cuanto más?!
(como prueba de fuego final se oye lo que fue un solo de guitarra que estaba de fondo y pasa a ser primer plano y los ultimos baquetazos que cierran la canción, al apagarse todo se alcanza a oir con trabajo lo que dice Roberto)
Resucité al tercer día en el psiquiátrico,
absurdo invento.
Tal vez no soy muy bueno para narrar, pero durante estos últimos días mi estado de shock está en aumento cada que oigo dicho tema, no puedo evitar imaginar un personaje de tales características, para ser sinceros hay bastantes y lo peor del todo es que son detestables, ¿que será de ellos? ¿como viven? ¿secuestrarán a sus hijas? ¿matarán a cuento cabrón se les pone enfrente?.......son tantas las interrogantes que me vienen a la mente que Jesucristo García se ha vuelto una obsesión para mí, desde seguir analizando la letra y compararla en la vida cotidiana hasta el extremo de ir coleccionando fotografías y anécotas a manera de apunte personal de los individuos que siguen el camino de este mesías y llevarlo a cómic.
Una manera de representar a estos seres desgraciados se puede checar en los siguientes mediums: en el ámbito musical un claro ejemplo está en el video "Heart Shapped Box" de Nirvana, en el cine lo podemos ver en "The Mansion Of Madness" de Juan López Moctezuma, de la misma manera que en la literatura basta con leer uno de los capítulos de "Donde Mejor Canta Un Pájaro" de Alejandro Jodorowsky, en el cual un "Jesucristo García o el apellido que se les antoje poner" entra a la famosa Casa Ukrania de Jaime Jodorowsky y les juega una doble partida.
En fin, realidad o ficción, Extremoduro supo como sintetizar, abordar de forma lírica-visual un campo desgraciado en la actualidad cuyo origen y continuidad lo hace la decadencia social que se expande como plaga y cuyas consecuencias son imborrables: los falsos predicadores, el evangelio de marketing y las inmortales sectas terroristas suicidas (que no se mueren las malditas).
Box-Data:
En un portal de internet llamado "Inciclopedia", que es como la respuesta cínica y estúpida a "Wikipedia" encontré una biografía burlona de lo que es la vida de este personaje, y dice así (obra del copy/paste): inciclopedia.wikia.com/wiki/Jesucristo_García.
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2 comentarios:
ajaja cagado eso de la Inciclopedia eh?
jajaja
por cierto Jesucristo garcía está en you tube o no es este?
http://www.youtube.com/watch?v=v_pf9KA5iFY
jajaja
que curioso que menciones lo del golpe de estado, este fin de semana ví justo esas imágenes en TVE. Fuerte ese episodio eh?
jaja
saludos
pd.
si habrá postal de tinajero jaja
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